11
han pasado semanas y me le ha pasado leyendo libros y haciendo ejercicios de escritura.
El trabajo ya no me siento mal como antes. Como que los momentos que me estaban poniendo mal se habían esfumado.
Me he sentido bien.
Espero que esta felicidad dure.
No quiero volverme a ser la persona que se tira al piso y que su cuerpo convulsione hasta quedar sin nada. Las experiencias con mis ataques eran infernales. Creo que me pasa porque no tengo a nadie quien pueda ayudarme.
Habra alguien?
no lo se, todo el tiempo pasa eso por mi mente. De quien podrá aguantarme o quien tendría la confianza de decirle todo lo que me pasa por la mente.
Nadie
Eso ha sido mi respuesta.
Las mayorías pasaban en las noches cuando me sentía desolado, la depresión me devoraba sin compasión y sin nada que pudiera pararla. Nada puedo hacer. Estaba solo.
Hay veces que siento que el sentido de la vida se me esta yendo.
(...)
Es fin de semana. Y en vez de salir y tener amigos. Me quedo en casa escuchando música. Mientras escribo mis cartas, las 12 cartas que están dedicadas a cada una de las personas que tocaron mi vida y que me hicieron sentir ese lado humano. En donde yo era feliz.
Familia, amigos, colegas, exs...no sé a quién debo escribir ahora. Pero aún no están completas. Cada una de ellas tienen buenos momentos y como me hicieron sentir, agradecer es algo que me gusta hacer. Quiero despedirme de ellos de esa forma, porque hablar no puedo.
Mis palabras se atoran en mi garganta y pelean por salir, palabras que no contiene una parte inteligente de mí. Sueno torpe y estúpido.
De repente un mensaje llega mi teléfono y veo que es uno de mis colegas del trabajo. Veo que necesitan un tipo que vigile la mercancía que estará llegando a la tienda. Suspiro y dejo el teléfono a un lado y voy yendo al baño a bañarme.
Sali del edificio y espere el autobús, conteste que ya iba para allá. Aunque no creo que me paguen por eso. Pero ya que, no tengo nada que hacer en un futuro.
Entre a la tienda. Y una de ellas me ve.
"Martin, que bueno que llegaste, es que necesitamos alguien que vigile esto" mostró las cajas.
Yo solo asentí. Voy a la bodega, entro y pude sentir el frió de aquello. Me senté y me puse esperar lo de la mercancía.
De repente mi colega se acerca a mi con algo tapado con un pañuelo.
"Toma, tenlo en tu pecho"
Miro de reojo, pero no logro entender. Ella toma mi mano y hace que toque lo que hay dentro en él. Siento algo frio, metálico y pesado en mi mano, de repente ella lo acerca mi pecho y o mete en el delantal verde que tengo puesto.
La miro a ella y solo ella tiene la mirada nerviosa. Me sonríe. "Martín, tienes una idea de lo que tengo ahí." Miro con sus ojos verdosos.
"No."
"Un arma"
Me tomo 5 segundos asimilar que me había dado un arma. "Para que?"
Se acerca a mi oído.
"disimula que eres un escolta" Se aleja y se coloca a lado mio.
Los muchachos colocaron la carga en los anaqueles, mientras yo estaba en frente.
Me sentía ansioso, tenia la idea de tocar el gatillo y dispararme de una vez.
Pero no.
No pude.
Los muchachos terminaron y me saludaron.
Yo distraído saludo. Los muchachos se asustaron y yo me extrañe, sin querer había mostrado el arma. Escuche una risa a lado de mio.
"Eres malo, dame eso" Dijo ella arrebatándome el arma.
Vaya tuve una oportunidad...
Después del incidente me siento en los anaqueles vacíos de la bodega. A ordernar la nueva mercancía.
"Martin" Sara se acercó. "Puedo preguntarte algo?"
"Si dime."
"Por que pareces triste, ¿ocurrio algo?"
Maldita sea.
"por que te parezco triste?"
"no te gusta que te pregunten verdad?"
Muevo la cabeza de lado a lado.
"me lo supuse"
Me lavante del anaquel y decido ir a la tienda.
Se que fui grosero, pero no quiero hablar de mis problemas con nadie. La mierda en mi cabeza es difícil de entender. Yo peleo cada noche para poder dormir calmado, pero no puedo. No puedo más, siento que me estoy quemando de que cada parte de mi se está degenerando.
No quiero exagerar, pero así veo.
Intento cada día estar bien y que no se note la tristeza que llevo, el peso que me jode los hombros. Todo lo que se me esta acumulando no puedo hacer nada.
Mejor dicho.
No sé qué hacer...
No se si llegare estar vivo en mi cumpleaños.
No se si podre aguantar más.
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